¿Qué es el cronovisor? Parte 2

Padre Ernetti: «Fuimos una docena de personas las que colaboramos en algún momento en el diseño y la construcción de este aparato. Estaban Fermi y uno de sus discípulos, un premio Nobel japonés, un científico portugués, De Matos, y Wernher von Braun, que estaban muy interesados.

Todo empezó con una idea muy simple.

El cronovisor no revela el pasado como una película, sino como un holograma, en tres dimensiones, en relieve. Los personajes no eran muy grandes. Del tamaño de una pantalla de televisión.

Podíamos poner nuestro dispositivo en el lugar y la hora que quisiéramos. Elegiríamos a alguien a quien quisiéramos seguir. La cámara la colocaba sobre ellos y los seguía automáticamente, un poco como los observadores de aves que anillan a los gansos salvajes o a las cigüeñas para seguir mejor sus movimientos.

Cada hombre tiene una especie de onda, una emanación que le es propia, un poco como una firma o como las huellas dactilares. La voz de cada persona también es única. Ahora fabricamos dispositivos de reconocimiento de voz, coches que sólo se abren cuando el propietario habla. El iris del ojo también es diferente de un individuo a otro, sin remontarse al ADN. Así que es alguien que vemos y seguimos viendo en todos sus movimientos. Siempre es él quien está en el centro de la escena. El problema fue primero encontrarlo, por ensayo y error. Entonces, se ajusta la cámara a la onda que emana de él y la cámara lo sigue automáticamente.