¿Qué es el cronovisor? Parte 1

El dispositivo conocido como el «cronovisor», fue desarrollado hace medio siglo por un equipo de científicos -entre los que se encontraban Fermi (especialista en física atómica) y Wernher von Braun (padre del programa espacial estadounidense)- reunidos en torno a un monje benedictino de Venecia, el Padre Ernetti, especialista en cantos gregorianos y licenciado en física cuántica.

Esta máquina funcionó, captando rangos de onda y consiguiendo «visualizar» escenas del pasado: el discurso de Napoleón, el «Quousque tandem Catilina» de Cicerón, la subida al Gólgota… Todo ello fue filmado y presentado al Papa Pío XII y a las más altas autoridades civiles italianas.

¿Era el cronovisor una bomba peligrosa? La máquina se desmanteló, sus piezas se dispersaron por todo el mundo y sus planos se depositaron en un lugar seguro en el extranjero, quedando un duplicado en Roma.

El padre François Brune, que conoció bien al padre Ernetti, ha investigado este secreto bien guardado.

Los trabajos sobre lo que iba a ser el «cronovisor» habían comenzado en 1956, en Milán, con el padre Gemelli. En 1957, ya había conocido al profesor De Matos, un científico portugués que había realizado investigaciones muy especializadas sobre la descomposición de los sonidos. En 1965, se fundó la cátedra de música prepolifónica en el Conservatorio Estatal «Benedetto Marcello», de la que fue el primer titular. Esto le dio la oportunidad de entrar en contacto con muchos científicos de todos los países. Por ello, se puso a reunir a varios científicos a su alrededor para intentar construir un dispositivo capaz de captar estas ondas que provienen de nuestro mundo y de nuestra historia sin pertenecer plenamente a él, sin ser prisioneros de nuestro tiempo y nuestro espacio.

Este era el cronovisor.